martes, julio 23, 2024
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Meriendas con niñeces y adolescencias trans y la construcción de un mundo mejor

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La Ley 26.743 de Identidad de Género sancionada en el 2012, ¡hace ya 12 años!, abrió caminos para que el colectivo travesti trans obtenga un reconocimiento legal y un acompañamiento del Estado.

En la Matanza hay un espacio donde las niñeces y adolescencias trans, no binarias y queers hacen escuchar sus voces y su derecho a SER.

La Dirección de Protección de Derechos organiza meriendas bimestrales y entre mates dulces, amargos, porciones de pastafrola y facturas se comparten criterios de crianza amorosa hacia niñeces y adolescencias travesti-trans con todas las familias.

En julio se celebra un año de estos encuentros que no tienen antecedentes como política pública en ningún otro lugar y queremos contarles de qué se trata, sin dejar afuera nada, con los testimonios de sus protagonistas.

“¡Soy buena escuchando!, ¡Soy una buena persona!, ¡Soy positiva!, ¡Soy cariñoso!, ¡Soy imaginativo!, ¡Soy una persona alegre!”, esas fueron algunas de las cualidades positivas con las que se identificaron, en una ronda gigante, madres, padres, adolescentes, niñas y niños que participaron de merienda organizada en el edificio de nuestra Secretaría el pasado 18 de junio.

Las familias

En las meriendas hay un espacio específico para que las familias tengan la posibilidad de intercambiar experiencias y sentires.

La palabra, y por momentos los silencios y las risas, circulan alrededor de una ronda amorosa y empática en la que se habla de todo: los miedos que producen los cambios, las charlas incómodas con otros integrantes de la familia que todavía no comprenden cuando hablamos de infancias trans, la preocupación por la homofobia y transfobia de la sociedad.   

La Directora de Protección de Derechos, Lic. Cecilia Turquet, señala que, “estos encuentros rompen con la soledad que implica la crianza a adolescencias y niñeces trans. Cuando nos encontramos con personas trans adultas y escuchamos los relatos de vida difíciles que tuvieron en su niñez y adolescencia, donde no hubo acompañamiento del Estado ni de sus familias, nos convencemos que con la apertura de estos espacios llegamos a tiempo a que muchas de esas cuestiones dolorosas no se desarrollen y sí se desarrolle lo más positivo”.

Estos encuentros rompen con la soledad que implica la crianza a adolescencias y niñeces trans.”

Lic. Cecilia Turquet, Directora de Protección de Derechos

Noelia es mamá de Eric, un niño trans de 9 años, son de Ciudad Evita y hace un año que participan de las meriendas. “Este espacio me hizo sentir muy bien y muy acompañada. Yo llegué muy mal pero no porque no aceptaba a mi hijo, sino por miedo a que los demás le hagan daño. Acá encontré una familia, un lugar que me da herramientas para acompañarlo”.

Acá encontré una familia, un lugar que me da herramientas para acompañarlo.”

Noelia, mamá de Eric

Lourdes tiene 12 años, es una niña que empezó a transicionar a los 4 años. Es la primera niña trans de La Matanza que a sus 8 años recibió el DNI de acuerdo a su identidad. Melina, su mamá, expresa: “Valoro mucho el espacio porque no había un lugar como este en La Matanza cuando arrancamos, teníamos que ir hasta Capital Federal. La familia que se perdió en el camino la encontramos acá, nos reconocemos en cada testimonio compartido. Ellos también necesitan expresar sus sentimientos de manera segura y su autoestima se fortaleció acá”. 

Guadalupe es mamá de Lev, de 18 años. “Es muy importante la presencia y continuidad del espacio. Empezamos a venir hace un año y estamos muy contentos porque hablamos de todo: la Ley de Identidad de Género, la hormonización, los bloqueadores, cuestiones de salud. Tratamos de acompañar a nuestros hijos en lo que decidan para que puedan construir su propia identidad”.

Tratamos de acompañar a nuestros hijos en lo que decidan para que puedan construir su propia identidad.”

Guadalupe, mamá de Lev

Las adolescencias

El espacio de adolescencias se desarrolló en el despacho de la Secretaria Liliana Hendel mientras el grupo de los adultos responsables estaba en otro piso trabajando también. 

Allí, les adolescentes con la coordinación de Romina Ferreyra -del equipo de la Dirección de Protección de Derechos- además de merendar, realizaron una actividad reflexiva en la que compartieron sus proyectos a futuro, sus gustos y deseos. También propusieron sus propias actividades y conversaron sobre animes, música y juegos.

Meriendas para infancias y adolescencias trans
Foto SMPDGYD de La Matanza

Lev tiene 18 años, es un chico trans que participa hace un año de las meriendas y manifiesta: “Desde que llegué me acompañaron, me apoyaron, me sentí muy comprendido. Me puedo relacionar con todos sin miedo, sin que me traten mal o que me excluyan. Un consejo para los padres que no saben qué hacer: vengan a buscar apoyo y contención que acá lo van a encontrar”.

Me puedo relacionar con todos sin miedo, sin que me traten mal o que me excluyan.”

Lev, 18 años

Lalo es transfeminista de San Justo y expresa que “este lugar no solo proporciona nuestros derechos al espacio y al habla sino que también nos brinda información adecuada para hacerlos cumplir”. 

“Pienso que podemos compartir vivencias con chicos de mi edad, explayarnos sobre temas sociales, económicos o conversar sobre simples inseguridades que no podemos compartir en internet por miedo a sentirnos prejuzgades”.

Las niñeces

En una mesa grande con lápices de todos los colores, papeles y libros se desarrolló el espacio de niñez, coordinado por Natalia Carrizo. Con emoción señala: “Empezamos hablando de todo un poco. Muchos y muchas nos decían que extrañaban el espacio y encontrarse con otras niñas y niños trans. Leímos el libro de antihéroes de Susy Shock y como Susy en el libro cuenta que tenía un cuaderno para anotar sus cosas, armamos uno para que se lleven y escriban o dibujen lo que más les gustara”.

Meriendas para infancias y adolescencias travesti trans y sus familias
Foto SMPDGYD de La Matanza

La importancia del acompañamiento

Según un informe de la Asociación Civil Infancias Libres, uno de los principales obstáculos del acompañamiento por parte de las familias para con sus hijas/os es el desconocimiento de las experiencias travestis trans. Es por eso que el acompañamiento del Estado y de organizaciones LGBTT+ hacia las familias es imprescindible para poder reflexionar en torno a los prejuicios internos y poder acompañar las experiencias de sus hijos, hijas e hijes. 

Es nuestro objetivo construir entre todas y todos un mundo más habitable sin discriminación y con pleno goce de derechos. Es un camino que la comunidad travesti trans comenzó hace tiempo y que las actuales infancias trans, acompañadas de sus familias con un Estado municipal presente, están logrando. 

Meriendas para infancias y adolescencias travesti trans y sus familias
Foto SMPDGYD de La Matanza

Trabajamos por un mundo con personas amadas libres y respetadas más allá y más acá de sus identidades.

Matanza avanza sin machismos.


Foto de Portada: SMPDGYD de La Matanza

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