La inclusión de la perspectiva de género de modo transversal en todas las áreas es uno de los pilares sobre los que se apoya la creación de la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza.
En línea con el mandato de la Ley 26.485 que señala prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencias machistas la formación es el escenario donde la prevención primaria hace su mayor aporte.
Lo que comenzó con capacitaciones destinadas a distintas áreas del propio Estado Municipal se amplió para incluir a docentes y organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de acercar a esos equipos aquellas herramientas útiles para reconocer desigualdades, revisar prácticas y prevenir las violencias.
“En ese momento, se percibía la necesidad de formar en perspectiva de género, tanto a quienes no contaban con conocimientos básicos como a quienes tenían dificultades para acceder a instancias de capacitación”, recuerda Noor Jiménez Abraham, directora de Políticas de Actualización de Conocimientos (PAC), Doctora en Comunicación y autora del libro Cuéntale al mundo sobre nosotras.
Las primeras reuniones se focalizaron en la Ley Micaela y alcanzaron a distintas áreas municipales, incluidos el Ejecutivo y el Concejo Deliberante. La demanda también llegó desde empresas privadas interesadas en incorporar estos conocimientos en sus espacios de trabajo.



De la Ley Micaela a las aulas
la Secretaría de Mujeres, Políticas de Géneero y Diversidades, en articulación y acuerdos con la Secretaría de Educación, acompañó a docentes en la implementación de la Ley 26.150 través de talleres de Educación Sexual Integral (ESI) aportando instrumentos teóricos y prácticos para trabajar con infancias y adolescencias. Las escuelas ocupan, desde el inicio de la gestión, un lugar importante en la implementación de estas políticas públicas
La pandemia del COVID obligó a trasladar actividades cotidianas a la virtualidad y puso de relieve la necesidad de fortalecer la ESI en las escuelas. “Llevar a cabo la implementación de la ESI no es solo cumplir con la ley, es permitirnos pensar en un mundo diferente gracias a la posibilidad de cambiar la perspectiva y salir de los estereotipos y del binarismo; por eso, su importancia va mucho más allá del cumplimiento de una normativa”, afirma Jiménez Abraham.
Y agrega: “Podemos pensar en programas, en leyes, en todo tipo de herramientas, pero si la población no cambia los paradigmas que la estructuran no tendrá el efecto que buscamos”.
Podemos pensar en programas, en leyes, en todo tipo de herramientas, pero si la población no cambia los paradigmas que la estructuran no tendrá el efecto que buscamos.”
Dra. Noor Jiménez Abraham, directora de Políticas de Actualización de Conocimientos



Además de los talleres en escuelas, la Secretaría desarrolla actividades de ESI en articulación con las áreas municipales de Deportes y de Juventudes, especialmente a través del trabajo con centros de estudiantes.
Un gran logro reivindicativo de esta política son los cursos con puntaje docente. Cada curso aprobado suma 0,22 puntos para quienes trabajan en el sistema educativo de la provincia de Buenos Aires.
El trámite comenzó en 2022 y requirió distintas instancias de presentación de documentación y proyectos. En 2024, la Secretaría obtuvo la condición de oferente externo y pudo presentar las propuestas formativas que comenzaron a dictarse en 2025.
“El trámite para que la Secretaría estuviera habilitada y pudiéramos tener la posibilidad de dar el puntaje, llevó muchísimo tiempo”, cuenta Jiménez Abraham, al recordar el recorrido administrativo y la articulación con las áreas provinciales de formación docente. No son trámites sencillos y el haber construido equipos sólidos con objetivos claros fue el sostén que nos mantuvo perseverantes cuando las demoras nos desalentaban.
Los cursos se desarrollan en vinculación con los Centros de Capacitación, Información e Investigación Educativa (CIIE), dependientes de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires.
El puntaje representa una oportunidad para la trayectoria profesional docente, y también da respuesta a otra dificultad: encontrar tiempo para capacitarse en medio de jornadas laborales extensas, traslados y trabajo en distintas escuelas.
“En muchos casos, quienes se acercaron a los talleres lo hicieron exprimiendo el tiempo siempre escaso ”, señala la directora de PAC. Por eso, la Dirección procura ofrecer horarios diferentes para facilitar la participación de quienes tienen distintas jornadas laborales
Una agenda que se amplía
En 2025, la primera oferta de cursos con puntaje incluyó Historia del Movimiento Popular de Mujeres y La Matanza, Otras Masculinidades son Posibles e Historia del Movimiento LGBTIQ+ de La Matanza.
Durante 2026, la propuesta continuó con Abordaje y Prevención de la Violencia en los Noviazgos y nuevas ediciones de Otras Masculinidades son Posibles e Historia del Movimiento LGBTIQ+ de La Matanza.
Para 2027, la planificación contempla dos nuevas propuestas, pendientes de aprobación: Repensar las masculinidades en la escuela y Violencia de género en entornos digitales.



La elaboración de esta agenda requiere un trabajo sostenido de diseño pedagógico y presentación de proyectos. Noor Jiménez Abraham coordina un equipo integrado por el licenciado Lucas Neyra y las profesoras Cecilia Moreno Ocampo y Cintia Juárez.
La continuidad de algunos cursos también refleja el interés de quienes ya participaron, ya que algunas personas vuelven a inscribirse aún cuando ya obtuvieron el puntaje en una edición anterior.
“Me es tan importante, es tanto lo que siento que obtengo viniendo acá que la quiero hacer de nuevo”, relatan.
Las distancias, los costos de traslado y la oferta disponible condicionan las oportunidades de quienes viven y trabajan en distintos puntos del distrito.
La cercanía con la Ciudad de Buenos Aires puede facilitar el acceso a otras propuestas, mientras que para quienes viven más lejos trasladarse implica más tiempo y mayores costos. Acercar capacitaciones y ofrecer horarios diversos permite responder a esas diferencias.
La experiencia acumulada, las demandas de quienes participan y la posibilidad de volver a cursar son parte de los elementos que la Dirección considera al planificar nuevas propuestas.



Para Jiménez Abraham, el sentido de esta formación se expresa especialmente en el trabajo con las nuevas generaciones: “Trabajar con niñeces y con adolescencias es construir mejores posibilidades para erradicar las violencias sobre todo aquellas tan naturalizadas por esta sociedad individualista y absurdamente meritocrática”.
Trabajar en equipos, alentar las discusiones, fortalecer los lazos comunitarios y dejar de ser indiferente ante el dolor de otra persona son las acciones concretas que nutren una política pública que nos desafía y nos enorgullece.
La demanda creciente encuentra respuesta en la decisión política de seguir construyendo colectivamente.
Más feminismos para que más personas disfruten de todos sus derechos.
¡Con la bandera de la Justicia Social, La Matanza avanza sin machismos!




Foto de Portada: Curso para docentes “Otras Masculinidades son posibles”, 2025 – SMPDGYD de La Matanza







