La Educación Sexual Integral no es un contenido aislado ni una instancia ocasional que se trabaja en las escuelas. Es una herramienta fundamental para transformar vidas: invita a comprender la sexualidad como parte de quienes somos, de lo que sentimos, deseamos y hacemos, y permite construir vínculos libres de violencias.
Con esta premisa, la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades realizó la primera Mesa ESI del año a fin de coordinar acciones y estrategias para la implementación de la Ley 26.150 con la comunidad educativa de La Matanza.
“El objetivo es generar diagnósticos comunes, construir redes y acompañarnos. La escuela no puede quedar sola frente a estas situaciones”, sostuvo la Dra. Noor Jiménez Abraham, directora de Políticas de Actualización de Conocimientos (PAC).
El objetivo es generar diagnósticos comunes, construir redes y acompañarnos. La escuela no puede quedar sola frente a estas situaciones.”
Dra. Noor Jiménez Abraham, directora de Políticas de Actualización de Conocimientos

El encuentro estuvo atravesado por la reciente tragedia ocurrida en la Escuela Normal Mariano Moreno Nº 40, de la provincia de Santa Fe, donde un alumno de 15 años ingresó con un arma de fuego y perpetró disparos. Tras el ataque murió un adolescente de 13 años, dos resultaron heridos por las balas y otros seis heridos producto de la huída apresurada. Un hecho que conmovió e interpela al país.
“Estamos en un momento propicio para mirar con lupa lo que pasa en la sociedad. La violencia está cada vez más habilitada, incluso desde los discursos públicos y en los medios de comunicación. Cuando se utilizan términos ligados a la discapacidad, a la diferencia para ofender, lo que se refuerza es una lógica de deshumanización que después vemos reproducida en las aulas”, reflexionó Jiménez Abraham.
En esta oportunidad la mesa estuvo conformada por Marta Saucedo, referenta regional de la Dirección de ESI de La Matanza, junto a su equipo; inspectoras e inspectores, docentes de escuelas públicas y privadas, equipos de orientación escolar, familias y representantes de los sindicatos docentes SADOP y SUTEBA. También asistieron a la actividad integrantes del gremio UTHGRA.
“En los últimos años aumentaron las violencias intrafamiliares, la pérdida de trabajo, de obra social, de tratamientos. Recibimos estudiantes que llegan tras atravesar situaciones muy difíciles. Es como una espiral que se va profundizando y muchas veces nos encontramos desbordados”, señaló una de las directoras que participó del encuentro.
En ese sentido, remarcó que “hoy la escuela termina siendo una referencia de sostén, incluso cuando la familia no puede. Y eso nos exige repensar nuestras prácticas todos los días”.



Otra de las intervenciones puso el foco en los cambios tecnológicos: “Estamos en un contexto donde las tecnologías y la Inteligencia Artificial modifican la forma en que los chicos y chicas aprenden, escriben y se vinculan. Pero con la situación social que estamos atravesando, muchas veces queda poco margen para trabajar estas cuestiones en profundidad”.
En la Mesa ESI también se resaltó la importancia de la escuela como garante de derechos: “Hoy tenemos en las aulas una población que gracias a las políticas públicas pueden acceder a la educación. El desafío es cómo construir propuestas pedagógicas con sentido, que les den un propósito a esos estudiantes”.
Por su parte, desde la Dirección Regional de ESI destacaron que “se trabaja de manera sostenida para que deje ser una práctica aislada y forme parte de los proyectos institucionales”.
“Hay materiales, lineamientos y trabajo articulado con los distintos niveles y modalidades”, señalaron.

También, representantes de SADOP compartieron su mirada sobre la demanda cotidiana que reciben. “Las problemáticas llegan todo el tiempo al sindicato -señalaron-. Docentes que no saben bien cómo actuar frente a determinadas situaciones, pese a la información disponible. Por eso, impulsamos capacitaciones gratuitas y herramientas concretas para acompañar”.
Y destacaron su valor como herramienta política y pedagógica: “La ESI es un acto de resistencia. Es la herramienta para que las pibas y los pibes estén mejor, y tiene que estar en la escuela. Pero para eso necesitamos tiempo, recursos y espacios reales de construcción colectiva dentro de las instituciones”.
Hacia el final de la jornada, una integrante del equipo de la Dirección Regional de ESI compartió una experiencia que sintetiza el sentido de su implementación en las escuelas: “Después de una clase de ESI, una alumna pudo contar una situación de abuso que estaba atravesando. A partir de ahí se activaron los protocolos y hoy el proceso judicial y humano está siendo acompañado también desde el sindicato docente y la comunidad educativa”.

Foto de portada: SMPDGYD de La Matanza








