En una nueva merienda junto a niñeces y adolescencias trans y sus familias se realizó una jornada de reflexión y construcción colectiva en el marco de los 50 años de democracia en nuestro país.
La propuesta partió de una mirada que puso en diálogo las identidades LGBTIQ+ con la historia de las personas detenidas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar y se resignificaron los pilares de Memoria, Verdad y Justicia.
“Abordamos la noción de los 30.400 desaparecidxs como un número simbólico que, partiendo de los 30.000, busca visibilizar también a la población LGBTIQ+ desaparecida durante la dictadura”, expresó la Lic. Cecilia Turquet, directora de Protección de Derechos.
Este intercambio abrió preguntas, posicionamientos y miradas diversas, entendiendo la memoria como un proceso en permanente construcción, que interpela al presente.



En el recorrido se incorporaron distintas expresiones artísticas -música, poesía, literatura, cine, juegos y fotografías de la época- como herramientas para pensar, sentir y reconstruir identidades.
Al respecto, Turquet destacó que “el arte nos permitió acercarnos a experiencias, voces y silencios que forman parte de nuestra memoria colectiva para reafirmar desde allí el compromiso de construir una sociedad más justa, inclusiva y consciente de su pasado”.
Mantener la memoria viva no es solo mirar hacia atrás, sino asumir una responsabilidad en el presente: sostener el Nunca Más como una práctica activa, colectiva y transformadora.

Foto de Portada: SMPDGYD de La Matanza








