El calor no fue un impedimento para encontrarnos en la primera merienda del año con niñeces y adolescencias trans y sus entornos afectivos. Entre mates, tererés, facturas y galletas de la fortuna caseras llevamos adelante el encuentro y junto a Navaja Monki dibujaron los bocetos de lo que será un mural en el Centro de Atención a la Mujer Irma Velázquez.
Mientras tanto, los entornos afectivos se encontraron para compartir criterios de crianza amorosa, intercambiar miedos y también construir soluciones colectivas.













