La Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza cuenta con una red de asistencia para la prevención y el acompañamiento ante situaciones por violencias de género.
“Son 13 centros conveniados que están anclados en los tres cordones y que resultan estratégicos para profundizar el acompañamiento a mujeres y diversidades”, explica el coordinador general de la Secretaría, Nahuel Paz.
Estos espacios están integrados por profesionales especializados y referentas barriales y forman un dispositivo de asistencia que trabaja de manera articulada con la Secretaría para llegar a cada rincón de La Matanza.
Paz, junto a un equipo interdisciplinario de la Secretaría, realizó recorridas estratégicas* por estos espacios para coordinar una agenda común para este año.
Los centros visitados fueron: Flor de Vida, Gregorio de Laferrere; Elena Caporale, de Rafael Castillo; Casa de la Igualdad, de Isidro Casanova; La Matilde, de González Catán; Casa Rosa Chazarreta, de Isidro Casanova; Centro Popular de la Mujer, de Virrey del Pino; Casita de San José, de Virrey del Pino; Las Juanas, de González Catán; Violeta Parra, de Gregorio de Laferrere; Ludoteca Curiosxs y Creativxs, de Gregorio de Laferrere; El Camino de los Abrazos, de Virrey del Pino; Milagros, de González Catán; Caminos de Esperanza, de Isidro Casanova.



Animarse a dar el paso
“Con la Secretaría estamos en permanente articulación ante la derivación de situaciones. El 80% de las mujeres que asistimos, vienen del Área de Casos Críticos y Alto Riesgo u otras vías, como la línea 0800-999–7272 (PARÁ)”, explica Isabel Escarfuller, referenta del Centro Caminos de Esperanza, que integra la Red Construyendo Ciudadanía.
En diálogo con www.generosmatanza.com, Escarfuller, estudiante de abogacía, explica que si bien el centro está ubicado en Isidro Casanova, también asisten a mujeres y diversidades sexogenéricas de Rafael Castillo y otras zonas.
La referente explica que ante una situación de violencia, “primero se realiza una entrevista con una trabajadora social; luego se pasa a una instancia individual con una psicóloga; y si la persona lo desea, puede participar de una terapia grupal. Acompañamos en el proceso de salida de las violencias, con sus particularidades”.
Primero se realiza una entrevista con una trabajadora social; luego se pasa a una instancia individual con una psicóloga; y si la persona lo desea, puede participar de una terapia grupal. Acompañamos en el proceso de salida de las violencias, con sus particularidades.”
Isabel Escarfuller, referenta del Centro Caminos de Esperanza
También señala un dato no menor: la población a la que acompañan son, en su mayoría, adultas mayores y mujeres migrantes.
“Las adultas mayores vivieron violencias de parte de sus parejas o ex parejas durante muchos años, a veces más de 50 años”, explica, y esto está relacionado con los mandatos con las que fueron educadas. Pero hoy se están animando a transitar el proceso de salida.
Para este cambio de perspectiva influyeron “las políticas públicas de cuidado hacia las mujeres que venimos teniendo hace unos años y las movilizaciones Ni Una Menos, que fueron fundamentales para que digan ‘yo también puedo modificar mi vida’”, señala Escarfuller.
Y agrega un detalle que emociona: “Después de transitar el proceso, que es doloroso pero muy interesante para ellas y para nosotras, por poderlas acompañar, tienen ganas de cumplir los sueños. Esos sueños que quedaron truncos por la violencia y el aguante y empiezan a hacer cursos o actividades que no pudieron antes”.

Oficios para una autonomía económica
La Casita de San José es otro de los centros que tiene convenio con la Secretaría. Ubicada en la localidad de Virrey de Pino, brinda talleres a la comunidad y “acompañan a las mujeres -que se encuentran transitando el proceso de salida de las violencias- para que aprendan oficios y tengan una salida laboral”, explica Claudia Cerrudo, su referenta.
El año pasado tuvieron talleres de dulces y conservas, embutidos, carpintería, y gracias “al convenio con la Secretaría pudieron comprar máquinas y herramientas”, cuenta con entusiasmo.
Cerrudo destaca que en todas las actividades participan muchas mujeres que se suman a aprender carpintería, rompiendo estereotipos de género en un oficio que culturalmente fue muy masculino. “Le tienen un poco de miedo a las herramientas pero aprenden a usarlas con cuidado y respeto”.
Este año, el taller de Carpintería se va a transformar en Arte y Oficios, para reparación y reciclado de muebles. Comienza el 8 de abril, los miércoles de 14 a 16h, pero ante la alta demanda, abren otro los viernes de 9 a 11.
A partir del 13 de abril comienza el taller de Costura, los lunes y viernes de 9 a 12h y, para fin de año, ya se proyecta un desfile para mostrar las prendas.
El centro también cuenta con un amplio espacio de huerta, invernáculo y campo frutal.
“Con la huerta estamos todos los días, de lunes a viernes de 8 a 12, y cuando veo que alguna está angustiada, mal, le digo ‘venite, vamos a trabajar la tierra”, comenta.

En este sentido destaca que cuando se juntan “a charlar entre mujeres siempre termina saliendo el tema de las violencias de género, y la mayoría la sufrió” o se encuentra transitando el proceso de salida.
Además acompañan “mucho a adolescentes, les hablamos, tratamos de transformar lo que vivieron y guiamos para que tengan proyectos”.
“Les digo que no veamos lo que no se pudo hacer, veamos de ahora en adelante lo que se puede intentar. Si sale, festejamos; y si no sale, festejamos igual porque vamos a poder seguir con otra meta”, afirma con confianza.
Las infancias
Para el proceso de salida de las violencias de mujeres y diversidades, la Secretaría también promueve la creación de ludotecas, espacios donde los niños y niñas puedan jugar y las madres tengan un momento para ellas con la seguridad de que están cuidados.
Así fue como se creó la Ludoteca Curiosxs y Creativxs en el Centro Cultural “Néstor Vive”, de Gregorio de Laferrere, en 2022 tras una visita de la secretaria Liliana Hendel.
“Somos un centro con ludoteca, donde los chicos y chicas concurren tres veces por semana, vienen a jugar mientras las madres tienen esas horas para hacer changas o lo que necesiten”, contó la coordinadora Gabriela Luna.
Luna destaca que al espacio “se acercan mujeres con distintas problemáticas, pero la mayoría por situaciones de violencias”. Allí hacen una primera escucha, orientan y se comunican con la línea 0800-999-7272 (PARÁ) para que se continúe con el acompañamiento.
“Trabajamos en articulación con la Secretaría. En 2026 la ludoteca cumple cuatro años y estamos contentas porque pudimos dar respuestas a las mujeres y acompañar a sus hijos e hijas, vemos los resultados”.

* Los videos de las recorridas los encontrás en las redes de la Secretaría: IG @generosmatanza y en FB @generosmatanza
Foto de portada: SMPDGYD de La Matanza








